Naturalista de alma, dedicó su vida a entender cómo son y cómo funcionan los ecosistemas que nos sustentan, y también cómo deben manejarse. Comprometido fuertemente con la conservación de nuestros ecosistemas. Fue un miembro activo e indispensable de “Ecosistemas Argentinos”. Guió caminatas destinadas a todo tipo de público en las cuales transmitía sus conocimientos y su entusiasmo por las plantas nativas y por la naturaleza del bosque serrano. Una de sus últimas grandes acciones fue la colaboración con la Comisión de Ordenamiento Territorial  de Bosques Nativos de Córdoba, encargada de elaborar un proyecto de ley acorde a los lineamientos de la Ley Nacional de Bosques. Allí aportó su enorme experiencia y conocimiento científico. Se concentró en fundamentar la importancia de preservar las áreas de bosque degradado y permitir su recuperación mediante técnicas de restauración ecológica.