lechuza bataraz

 

Boletín Informativo Nro. 69


Octubre de 2012

 

La especie del mes: Strix chacoensis, familia Strigidae

       

A causa de su fuerte y profundo canto (Krr-krru√ļ), en el norte de Argentina es conocida como ‚ÄúCoco‚ÄĚ. Y es el canto la forma m√°s f√°cil de detectar su presencia en la noche, ya que es un animal sumamente sigiloso, cuyo plumaje se confunde con la corteza de los √°rboles y que durante el d√≠a se encuentra inm√≥vil. A pesar de su extensa distribuci√≥n, la lechuza bataraz es uno de los b√ļhos menos conocidos del pa√≠s, probablemente debido a la baja abundancia que tiene (aunque en algunos sectores conservados del Impenetrable chaque√Īo, en Chancan√≠, y en los algarrobales del Este mendocino se la encuentra con relativa facilidad). Poco se sabe de la historia natural de la gran mayor√≠a de las lechuzas de Argentina, y la lechuza bataraz chaque√Īa no es la excepci√≥n. De su alimentaci√≥n, se sabe que consume en gran medida ara√Īas pollito, alacranes y peque√Īos mam√≠feros. Las partes no digeribles de su alimento (pelos y huesos) son regurgitadas en forma de bolos (llamados egagr√≥pilas), pero a diferencia de otras lechuzas estos no son liberados en el nido o en sus cercan√≠as, lo que complica su hallazgo. En primavera construyen sus nidos, los cuales pueden estar dentro de la cavidad de un algarrobo o de un quebracho colorado, o bien pueden estar armados de palitos entre las ramas altas de alg√ļn √°rbol, volvi√©ndosele a los predadores (y curiosos) muy dif√≠cil acceder a ellos. Internamente el nido est√° apenas revestido con unos pocos plumones de los adultos. Los nidos son defendidos activamente por los adultos, que atacan con sus afiladas garras y pico incluso a zorros que pasan debajo del √°rbol donde est√© ubicado el nido. A sus pichones los alimentan con roedores e invertebrados, hasta que pueden abandonar el nido (aproximadamente un mes despu√©s de que nacieron) y valerse por ellos mismos. Al igual que otros animales que viven en bosques maduros, la p√©rdida de h√°bitat la est√° sitiando. Pero este no es el √ļnico problema que tiene. En Algunos sectores del Norte y del Oeste argentino, a√ļn se conserva la creencia de que es un animal de mal ag√ľero. De posarse y cantar cerca de una vivienda, alguna desgracia le ocurrir√° a alguno de sus habitantes. Y es debido a esta superstici√≥n que son abatidas las lechuzas que se acercan a los puestos. Claro est√°, las lechuzas poco entienden de predicciones mal√©ficas: se acercan a las viviendas para alimentarse de roedores, que son m√°s f√°ciles de cazar en los peladales que rodean los hogares. Por la gran cantidad de roedores que puede consumir por noche una lechuza, y por la gran cantidad de enfermedades que transmiten pericotes, ratas y ratones, todas las especies de lechuzas son un importante ente de control epidemiol√≥gico. Por esta raz√≥n, algunos pa√≠ses tienen importantes planes de reintroducci√≥n de lechuzas en sectores donde se han extinto, y su caza est√° penada por la ley.

 

 

© Texto y Fotografìas: Agustín Zarco- Ecosistemas Argentinos