Crespín

Boletín Informativo   Nro. 59

Agosto de 2011

La especie del mes: El "Crespín", Tapera naevia. Familia Cuculidae   

    El Crespín (Tapera naevia) es un ave perteneciente a la Familia Cuculidae, Orden Cuculiformes. Esta familia es cosmopolita y esta compuesta por 136 especies de las cuales hay 32 en Sudamerica. El Crespín se distribuye desde Méjico hasta Argentina, llegando  por el norte  hasta Mendoza, La Pampa y Buenos Aires.

¬†¬†¬† Es par√°sito, es decir, no nidifica. En cambio, pone su huevo en nido ajeno. La √©poca de postura va de octubre (cuando llega de su migraci√≥n) a enero. Los huevos de Cresp√≠n son blancos, sin brillo, de forma ovoidal, de c√°scara dura y peque√Īos en relaci√≥n al tama√Īo del ave. Pone generalmente un huevo por nido parasitado, aunque a veces pone dos. Por lo general¬† elige para parasitar nidos de especies de aves¬†cuyos huevos tambi√©n son blancos. El pich√≥n del Cresp√≠n es muy agresivo, desde el nacimiento. A los pocas horas de nacer, picotea a los otros pichones que est√°n en el nido hasta matarlos. Una vez que esto sucede, los padres retiran a estos pichones muertos. Al quedar solo el Cresp√≠n acapara toda la comida y tiene un r√°pido desarrollo, ya que¬† no tiene competencia alimenticia con otros pichones. Cuando tiene alrededor de 18 dias,¬† a√ļn sin saber volar, sale del nido, pero sigue siendo alimentado por sus padres postizos, por un tiempo m√°s.

    El Crespín es un ave desconfiada y permanece la mayor parte del tiempo oculto. Por esto es muy difícil verlo, pero su presencia se  detecta gracias a una de sus voces mas conocidas. Esta voz (que se la oye tanto de dia como de noche) está compuesta por dos notas por lo general Mi bemol a Mi y es esto lo que produce un efecto de atención muy fuerte.

¬†¬†¬† Es conocido el Cresp√≠n, m√°s que por su silueta, por las leyendas que de √©l se cuentan. Cuentan que un d√≠a, estando su marido sumamente enfermo, un campesina sali√≥ en busca de remedio. En el pueblo, luego de comprarlo y mientras volv√≠a al rancho, unos parientes la invitaron a una fiesta. Para no despreciar la invitaci√≥n, ella accedi√≥, con la intenci√≥n de quedarse poco tiempo. Entusiasmada en el alboroto del jolgorio, olvido la noci√≥n de las horas. Alguien le avis√≥ que su marido estaba muy grave, y ella pidi√≥ que le hicieran llegar el remedio que ten√≠a consigo. Excitada por el barullo y la m√ļsica continu√≥ danzando. Mientras lo hacia lleg√≥ otro mensajero y le dijo que su marido se estaba muriendo y la llamaba a su lado. Pero indiferente a la urgencia del momento, ella continuo divirti√©ndose, suponiendo que llegar√≠a a tiempo. Hasta que llego alguien, vestido de luto, para darle el p√©same, pues su marido ya hab√≠a muerto, e invitarla a regresar a su casa. ‚ÄúHay tiempo para llorar‚ÄĚ, hab√≠a dicho la patrona, y sigui√≥ bailando.¬†Pero la inapelable sentencia divina la conden√≥ por ello, a que eternamente llorara el nombre de su esposo, Cresp√≠n,¬†convirti√©ndola en un ave nocturna. Por eso, todas las noches, un gemido quejumbroso exp√≠a esa culpa llamando a su hombre: ¬°Cresp√≠n! ¬°Cresp√≠n!

¬© Texto: Javier Heredia.¬† Fotograf√≠as: Jorge Mart√≠n Spinuzza ‚Äď Ecosistemas Argentinos