Helecho Macho

 

Boletín Informativo Nro. 40
Agosto de 2009
 
La especie del mes:  Pteridium arachnoideum (Kaulf.) Maxon  
Nombres vulgares: Helecho com√ļn, Helecho Hembra, Helecho Macho, Bracken Fern (pa√≠ses de habla inglesa)
 
Pteridium¬†arachnoideum es un helecho f√°cilmente reconocible por sus grandes frondes, de hasta 2 m de largo, que se disponen a intervalos, sobre rizomas subterr√°neos, muy profundos y ramificados, cubiertos de pelos simples. Cada fronde presenta un pec√≠olo largo, bastante r√≠gido y una l√°mina triangular de consistencia cori√°cea, muy dividida (3-4 pinnada) y pubescente en su cara inferior. Tanto el pec√≠olo como los raquis exhiben un surco dorsal tapizado de pelos. Los esporangios se agrupan en soros que se disponen en el margen inferior de la hoja, hall√°ndose cubiertos por una membrana (indusio) rudimentaria y adem√°s por el borde de la l√°mina que se pliega hacia abajo. En Argentina, crece en las provincias del norte y centro, alcanzando su l√≠mite m√°s austral en Buenos Aires y C√≥rdoba. En esta √ļltima, habita en varias zonas (actualmente en expansi√≥n) de las Sierras Grandes, encontr√°ndose en ambientes variados como valles y laderas, prosperando tanto en condiciones umbr√≠as y h√ļmedas como asoleadas y m√°s secas.
 
Pteridium es un ¬†g√©nero ampliamente distribuido en todo el mundo, faltando exclusivamente en √°reas des√©rticas, subdes√©rticas y territorios polares. Todas sus especies son invasoras en ecosistemas perturbados, cultivos, potreros y bordes de caminos. Su √©xito ecol√≥gico se debe a varias razones, entre ellas: (a) la resistencia del sistema rizomatoso al fuego y a condiciones adversas (se han observado rizomas con m√°s de 650 a√Īos que pueden alcanzar 40 m de longitud); (b) la r√°pida invasi√≥n mediante esporas en las √°reas perturbadas; (c) el elevado contenido de un aleloqu√≠mico antag√≥nico a la ecdisona (la hormona de la metamorfosis de los insectos) y de taninos de propiedades insecticidas y microbicidas; (d) la presencia de glic√≥sidos cianog√©nicos, que disminuyen su palatabilidad y le confieren propiedades t√≥xicas; (e) sus propiedades alelop√°ticas que impiden el establecimiento de otras especies vegetales; y (f) el grado de cobertura de sus poblaciones que conforman unidades muy densas y efectivas para competir con otras especies.¬†
 
Varios países del mundo han encaminado proyectos para su control que incluyen la adición de calcio para la modificación del pH del suelo, la quema de las plantas para la remoción del follaje y el trozado de los rizomas. No se han reportado, sin embargo, resultados concluyentes acerca de la eficacia de su aplicación y erradicación de la especie.
 
Los rizomas y frondes j√≥venes de algunas especies han sido empleados como alimento, especialmente en Jap√≥n y le han sido atribuidos diversas propiedades en etnomedicina. Se ha comprobado que su ingesti√≥n causa intoxicaciones en equinos, ovinos y bovinos (hematuria enzo√≥tica bovina); los responsables ser√≠an compuestos qu√≠micos (entre ellos, una tiaminasa, un tanino, quercetina y los flavonoides kaempferoe y √°cido shiqu√≠mico). Asimismo, durante las dos √ļltimas d√©cadas ha sido objeto de preocupaci√≥n y estudio su capacidad carcinog√©nica. Habi√©ndose comprobado la mayor incidencia de c√°ncer g√°strico y de es√≥fago en poblaciones humanas que han ingerido sus frondes. Los agentes mutag√©nicos aislados llamados ptaquil√≥sidos (gluc√≥sidos norsesquiterp√©nicos), provocar√≠an da√Īo en el ADN y aberraciones cromos√≥micas. Las posibles v√≠as de exposici√≥n del hombre a los carcin√≥genos son: la ingesta de las frondes, el consumo de la leche producida por las vacas que ingieren este planta como forraje y adem√°s por inhalaci√≥n o ingesti√≥n de sus esporas. Todas estas circunstancias obligan, pues, a considerar estas plantas como t√≥xicas, debiendo desaconsejarse el uso que de ellas se hace.
 
© Texto:  Rita Morero - Ecosistemas argentinos. Fotografía: Sebastián Zeballos